EL HOMO SAPIENS SOBREVIVÍA.
Su foco era la seguridad, la adaptación, cubrir necesidades básicas
EL SUPERHOMBRE DOMINABA.
Buscaba controlar, sobresalir, lograr más, llegar más lejos, tener más poder.
EL NEOHUMAN TRASCIENDE Y ABRAZA.
Ya no necesita luchar ni controlar.
Vive en armonía con la vida, desde su verdad.
Integra su humanidad con su propósito.
Es libre, consciente y está en paz consigo mismo y con el mundo.